
Esta mañana he tenido el placer de asistir, como público, al Festival Internacional Buñuel-Calanda, donde se ha celebrado una mesa redonda dedicada a la colaboración cinematográfica y cultural entre México y Aragón.
Ha sido un encuentro especialmente enriquecedor en el que profesionales e instituciones han compartido experiencias, reflexiones e iniciativas destinadas a seguir fortaleciendo los vínculos entre dos territorios profundamente unidos por la figura y el legado universal de Luis Buñuel. Un espacio de diálogo que demuestra cómo el cine continúa siendo un extraordinario puente entre culturas.
Quiero trasladar mi enhorabuena a toda la organización por impulsar este tipo de iniciativas y, de manera muy especial, a su director, Javier Espada, por el magnífico trabajo que viene realizando desde hace años y por seguir consolidando un festival con una clara vocación internacional, capaz de reunir en Calanda a profesionales, instituciones y amantes del cine de ambos lados del Atlántico.
Además, he tenido la suerte de poder presentar de manera informal a los asistentes mi nuevo proyecto documental, Tamborada, actualmente en fase de desarrollo. Ha sido una magnífica oportunidad para compartir las primeras líneas de un trabajo que nace con la voluntad de acercar al espectador a una de las manifestaciones culturales más singulares de nuestro territorio: la Ruta del Tambor y el Bombo.
Pronto comenzaremos a compartir desde esta web los primeros avances de Tamborada, un proyecto que afrontamos con mucha ilusión y del que espero poder hablar con más detalle muy pronto.
Mientras tanto, solo puedo dar las gracias por una jornada tan inspiradora y por seguir demostrando que el cine es, ante todo, un lugar para el encuentro, el intercambio de ideas y la creación de nuevos caminos.
